Una conexión humana genuina se define por el profundo acto de amor de un niño hacia ti, una expresión inocente que revela lo que a un adulto le cuesta articular. Gracias a Dios por la ternura de ese niño que, con un simple trozo de papel y expresión artística, creó un dibujo que transmite su amor a alguien tan especial como tú.
Que Dios siga bendiciendo tu vida y la de ese dulce niño.