Recibiendo ropa de segunda mano / Accepting second-hand clothes

in Lifestyle2 months ago

Muchas veces la necesidad o la tradición familiar nos lleva a usar ropa que ya ha sido usada por otras personas. y es que esas llamadas "chivas" o ropa de segunda mano, mientras estén en buen estado, se les puede sacar mucho provecho, además que marca una enorme diferencia en el presupuesto familiar, sobre todo si se trata de familias numerosas.

Mamá siempre contaba que mi abuelo en diciembre, cuando recibía el aguinaldo, mandaba a comprar tela para hacerles la ropa a sus 5 hijos, una pieza para cada uno, y ya luego el resto del año no se podía hacer lo mismo, por lo que la pieza que iba dejando el más grande, pasaba al siguiente y así sucesivamente. Solo se salvaban mi madre por ser la mayor, y el tío Rafael por ser el único varón.

Ya luego, en la siguiente generación (los hijos de mi madre y mis tías) también nos compartíamos la ropa, aunque en mi caso, solo algunas cosas, pues era la única niña en casa, y luego, cuando llegó mi prima por parte de mi tío, su mamá no quiso entrar en la dinámica.

Con mis hijos, ha sucedido lo mismo. Primero entre el mayor y el menor, aunque tengo la norma de que el segundo hijo por cada lote de ropa usada, debe si o si, tener una pieza nueva, pues la idea no es que sienta que solo merece lo que otro deja. Además, no aceptamos medias ni zapatos usados, pues al ser los pies quienes están en contacto directo con el piso, yo tengo la creencia que traen cosas malas a la casa y también a la vida.

También puede ser por el trauma que me generó en mi infancia, un capítulo de la serie Twilight Zone, en el que un par de zapatos estaba poseído y hacía que quien los usara cambiara de personalidad, adoptando la del anterior dueño del calzado.

Mientras estuvimos cerca de la familia, y con niños que se llevan entre sí un año de diferencia (los hijos de todos los primos), las piezas de ropa pasaban de mano en mano, pero ahora que estamos solos en este país, la procedencia cambió, y han sido conocidos y amigos de mis hijos quienes han traído piezas que nos han ayudado a palear un poco el asunto.

Recién llegados a Argentina, justo en época de invierno, nos vino de maravillas estas ropas, y ahora con el crecimiento de mi hijo menor que se acuesta de una talla y amanece de otra, siempre vienen bien algunas mudas extras que ayuden a solventar la emergencia.

Esta me la voy a quedar yo!

Por eso, cuando uno de los amigos de mi hijo mayor me escribe para comentarme que está de limpieza de placart y ofrecerme la ropa que ya no va a usar, por supuesto que le dice que aceptaba, aunque a mi hijo no le hizo mucha gracia, pues le daba vergüenza, pero como dicen por ahí, pena son 4 letras.

Esta es la segunda vez que le da ropa a mi hijo, quien se muestra resistente a usarla, no porque denigre del gesto sino que no quiere que lo vean con la ropa del amigo, pues frecuentan lugares y grupos sociales.

Pero en esta oportunidad, casi todo lo que llegó será para el hermanito, pues remeras y sweaters son pequeños, quedando solo los pantalones para el hermano mayor. Ya con esto, queda resuelto en parte, el asunto de la ropa de invierno, ahora toca solo resolver el mío, pues para este año quedé sin nada abrigado para la zona inferior, pero con esta ayuda, será un tema mucho más fácil de resolver.

Often, necessity or family tradition leads us to wear clothes that have already been worn by other people. The fact is that these so-called ‘chivas’ or second-hand clothes, as long as they’re in good condition, can be put to good use; what’s more, they make a huge difference to the family budget, especially for large families.

Mum always used to say that in December, when my grandfather received his Christmas bonus, he would send someone to buy fabric to make clothes for his five children – one item for each of them – and then for the rest of the year they couldn’t do the same, so the clothes that the eldest outgrew would pass down to the next child, and so on. The only exceptions were my mother, as she was the eldest, and Uncle Rafael, as he was the only boy.

Later, in the next generation (my mother’s and my aunts’ children), we also shared clothes, although in my case, only a few items, as I was the only girl in the house, and then, when my cousin on my uncle’s side arrived, her mum didn’t want to get involved in the routine.

With my own children, the same thing has happened. First between the eldest and the youngest, although I have a rule that for every batch of second-hand clothes, the second child must, without fail, have one new item, as the idea is not for them to feel they only deserve what someone else has left behind. Furthermore, we don’t accept second-hand socks or shoes, as it is the feet that are in direct contact with the floor, and I believe they bring bad things into the house and into life.

It might also be down to the trauma I experienced as a child watching an episode of the Twilight Zone, in which a pair of shoes was possessed and caused whoever wore them to change personality, taking on that of the shoes’ previous owner.

Whilst we were close to the family, and with children just a year apart in age (the children of all the cousins), clothes were passed from hand to hand, but now that we’re on our own in this country, the source has changed, and it’s been acquaintances and friends of my children who’ve brought items that have helped us cope a little better.

Having just arrived in Argentina, right in the middle of winter, these clothes came in very handy, and now with my youngest son growing so fast that he goes to bed in one size and wakes up in another, a few extra changes of clothes always come in handy to help sort out the emergency.

I'm keeping this one!

So, when one of my eldest son’s friends wrote to me to say he was having a clear-out and offering me the clothes he wouldn’t be wearing anymore, of course I told him I’d accept them, even though my son wasn’t too keen on the idea, as he was embarrassed, but as they say, ‘shame’ is just a four-letter word.

This is the second time he’s given clothes to my son, who’s reluctant to wear them, not because he’s putting the gesture down, but because he doesn’t want to be seen in his friend’s clothes, as they hang out in the same places and social circles.

But this time, almost everything that arrived will be for the little brother, as the T-shirts and jumpers are too small, leaving only the trousers for the older brother. With this, the issue of winter clothes is partly sorted; now I just need to sort out my own, as this year I’ve run out of warm clothes for the lower half of my body, but with this help, it will be much easier to sort out.


Foto/Photo by: @mamaemigrante
Banner de portada: Cortesía de @palabras1
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La ropa se ve buena y a la moda, me alegro que los tomara en cuenta ese chico para estos regalos.

Entiendo la posición de tu hijos mayor totalmente 😔,.pero puede usar los pantalones que se discimula más.

Yo nunca había usado ropa usada hasta hace unos 3 años atrás, por cosas de la vida cuando yo estaba pequeña y adolescente mi prima y yo siempre queriamos intercambiar la ropa y mi mamá nos regañaba y nos mandaba a cambiar 😆. Coml quién dice el sueño se me cumplió.

A mi me parece que usar ropa usada en buen estado es la mejor forma de contribuir a ecosistema.


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Yo de niña no usaba, por ser hembra y la primera, sin embargo, en vacaciones uno que otro short de mis primos llegué a usar, pero prestados.
Ya de grande si he usado bastante y luego mis hijos también. Tengo fotos de mis bebés usando la misma ropita, y cuando emigramos, me traje mucha ropa del hermano mayor que ha usado el segundo hasta el día de hoy.
Y tienes mucha razón con lo de contribuir con el ecosistema, pues he visto como se desechan bultos de ropa, habiendo necesidad en otros lugares no muy lejanos de casa.

La ropa usada no tiene nada de malo, la vanidad o el orgullo son lo malo

Nunca dije que fuera malo, más bien es una excelente manera de ahorrarse dinero, además de evitar contaminar cuando se desecha.

La ropa usada, siempre y cuando esté bien cuidada siempre será bienvenida, más cuando lo dan de corazón. En casa siempre tuvimos el privilegio de tener ropa, de comprar y vestir a nuestro gusto, pero cuando esa ropa no quedaba la pasábamos a mis primas, así también hacían las mayores con nosotras.

En lo personal puedo decir que me gusta que me tomen en cuenta para este tipo de detalles, siempre y cuando estén en buen estado. Recientemente una tía de Cumaná me envió algunas blusas muy lindas que no le quedan, y me vienen perfectas lara trabajar. Que bueno que le des un nuevo uso y una oportunidad de oro, pero entendemos que no a todos les gusta.

Saludos @mamaemigrante 🤗

Acá la gente se ofende si le regalan cosas, pues desde que llegué he estado recibiendo ropa, y siempre antes de dármela me preguntan si no me pongo brava por eso.
Mi hijo grande recibe ropa, y también le compro de segunda mano, pero me imagino que no quiere que los amigos vean que usa lo que dejó este chico que le donó, así que como somos del mismo talle, las camisas y sweaters si los uso yo.

Es así, en muchos países las personas se ofenden por eso. Cuando mi hijo estaba pequeño me regalaron algunas prendas, y también las personas me preguntaban si no me ofendía por eso 😅 yo respondía: traiga acá esas cosas, que eso se le de una segunda oportunidad 💫

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Our family also has that custom... And the clothes are passed on to the next generation. Like one of my brother's clothes when he was still a toddler... Now my son wears it haha. And it looked so cute to see the pictures of my brother wearing it before, and now my kids... Those clothes really are an antic haha

We have a blanket at home that my mother used when she brought my brother home from the hospital. She later used it for me, and I used it for my two children. That blanket is over half a century old and is still in perfect condition!

Mas finoo, yo tampoco pierdo la oportunidad cuando me donan ropa a mi o a mis niñas.

Y por mi parte todos los años dono ropa a otras personas que seguramente les va a ser de mucha ayuda y en buen estado, ta cual como uno se la pone, pero ya llevamos tiempo usando lo mismo.

Asi que dejamos mas espacio y por la gracia siempre estamos recibiendo, gracias a Dios.

Esas que le dieron estan bien chevere, hasta salió una para ti y ademas el presupuesto para ropa pueda que alcance para más.

Siempre es bueno rotar la ropa y si recibes, también darle a otro para que la bendición continúe.
Esa camisa apenas la vi, la reclamé como mía. Seré una viejita otaku.