Entiendo perfectamente lo que describes, es agotador vivir con esa incertidumbre constante.
Es como si cada día fuera una prueba de resistencia, de adaptación a un sistema que no debería fallar tan seguido.
Es frustrante que algo tan básico como la electricidad, que debería ser un derecho garantizado, se convierta en un lujo intermitente.
Ojalá llegue el día en que estas experiencias sean solo un recuerdo lejano y podamos vivir con la tranquilidad que merecemos.
Mientras tanto, no queda más que seguir buscando fuerzas en la resiliencia que, aunque no debería, nos ha tocado desarrollar.
Ánimo.
!ALIVE
!BBH
!STRIDE
