English version
Walking, away from distractions, allows us to reflect on what is happening around us. This morning I walked along Ayacucho Street, reached La Copita, and returned along Montes Street. For several years, this route was familiar to me, but what I saw now is far from what I remembered.

Those busy streets, with many people walking along the sidewalks, are a thing of the past. Today, almost all the commercial establishments are closed, the facades of the houses are faded, and some are on the verge of collapse. A somewhat bleak landscape greeted me this morning.

Gone are the days when a bakery and a corn cake shop brought life to this neighborhood, and a medical center, several auto repair shops, private clinics, and two private schools added vitality to everyday life. But now almost all of those places are closed, businesses that have ceased to operate, which is why there are so few people walking around.

I walked, remembering the many people I used to greet on this route. All those houses were closed, and the plaza on Montes Street was also quiet, with only the passing motorcycles breaking the silence, as I thought about the changes that occur in life.

Although the view was somewhat unsettling, I enjoyed the morning, the breeze, and the sunshine. Being active has become synonymous with health. After all, we must cherish every moment because our time on earth is not infinite.
Versión en Español
La actividad de caminar, alejado de distracciones, permite reflexionar sobre lo que sucede en nuestro alrededor. Esta mañana realicé un recorrido por la calle Ayacucho, llegué hasta La Copita, y regresé por la calle Montes. Durante varios años esta ruta fue habitual para mí y lo que observé ahora está lejos de lo que recordaba.

Aquellas calles transitadas, con muchas personas desplazándose por las aceras, quedaron en el pasado. Hoy se aprecian casi todos los establecimientos comerciales cerrados, las fachadas de las casas descoloridas y algunas a punto de derrumbarse. Un paisaje un tanto desolador me ofrecía sus buenos días.

Atrás quedaron otros tiempos, cuando una panadería y una arepera daban vida a este sector, un centro médico, varios talleres mecánicos, consultorios particulares y dos institutos educativos privados, aportaban otro tanto de vitalidad a lo cotidiano. Pero ahora casi todos esos espacios están cerrados, negocios que dejaron de funcionar, de allí que la cantidad de personas caminando sea tan ínfima.

Caminé recordando a las tantas personas que solía saludar realizando este recorrido. Todas esas casas estaban cerradas, también la plaza ubicada en la calle Montes no tenía mayor movimiento, el paso de las motos ahuyentaba el silencio, mientras pienso en los cambios que se producen en la vida.

Aunque la mirada era un tanto desoladora, disfruté de la mañana, la brisa y los rayos solares. Estar en movimiento se ha convertido en sinónimo de salud. Después de todo hay que valorar cada instante porque el tiempo en la tierra no es infinito.
✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.

