
Viaja a Venezuela en estos momentos y encontraras una extraña situación, a pesar de un bloqueo marítimo y aéreo todo parece moverse igual pero lentamente. Las personas se mueven ante la expectativa del que pasará y cuando pasará.
Ya no es un secreto que hay miedo y esto se vuelve nuestro propio infierno. Esto se da muchas veces, porque nos detiene un poco, no queremos hacer alguna inversión por temor a lo que pueda pasar.
Pero el venezolano es muy fuerte continua con sus chistes y con un ojo aquí y otro allá.
Exceso de compras nerviosas no hay, simplemente porque no nos sobra el dinero. Yo tengo un mes vendiendo una nevera y bastante económica, tratando de redondear las entradas de dinero. Si yo que tengo trabajo, me hace sentir apretada las entradas de dinero, no se como estarán otros amigos. Yo me alegro mucho por mis amigos de hive que están resolviendo a pesar del bajón. Es una ayuda al cielo.
No se que será bajar un día al infierno, pero los panoramas en Venezuela no se ven nada bien, si no entran es malo y si entran sera también muy malo. Que Dios nos agarre confesados para terminar con esta condena a la que nos sometieron por más de veinte años.
Este texto corresponde a mi participación en el reto diario del amigo @latino.romano y @mariannewest
ENGLISH VERSION
Travel to Venezuela right now and you'll find a strange situation. Despite a maritime and air blockade, everything seems to be moving, albeit slowly. People are moving about, waiting to see what will happen and when.
It's no secret that there's fear, and this has become our own personal hell. This often happens because it holds us back; we don't want to make any investments for fear of what might happen.
But Venezuelans are very resilient; they keep going with their jokes and keep one eye on things.
There's no panic buying, simply because we don't have money to spare. I've been selling a refrigerator for a month now, and it's quite cheap, trying to supplement my income. If I, who have a job, am feeling the pinch, I don't know how my friends are feeling. I'm very happy for my friends on Hive who are managing despite the economic downturn. It's a blessing.
I don't know what it's like to go down to hell one day, but things in Venezuela don't look good at all. If it doesn't happen, it's bad, and if it does, it will be very bad. May God have mercy on us so we can end this sentence we've been subjected to for over twenty years.
This text corresponds to my participation in the daily challenge of my friend @latino.romano and @mariannewest
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