Mientras estaba leyendo, estaba pensando que tenéis razón: la amistad no es cantidad, es estar ahí cuando más se necesita.
Y esto es algo que poquitos entienden o verdaderamente desean entender hasta que lo experimentan en carne propia. No cualquiera sabe estar, y menos cuando estar implica decir lo que incomoda, sostener al otro cuando duele y también poner límites.
Esa honestidad tuya de no ser amiga muda me encantó, porque la amistad verdadera también se construye con verdad. Y sí, cuando el vínculo es real, ni la distancia ni el tiempo lo deshacen.