Probando milanesas de Soja, una opción saludable y económica / Trying soya cutlets: a healthy and affordable option

in Hive Food2 months ago

Cuando se trata de variar los alimentos en casa, casi siempre opto por triturar las verduras y mezclarlas con las salsas, o también en la carne o pollo molido, de manera de lograr que mis hijos consuman un poco de todo, sobre todo el menor que pareciera ser un "cazador de verduras" pues no le gusta comerlas de buena gana, aunque siempre lo hace, pero amargando la hora de comer de todos en la mesa.

Y justo ayer no tenía idea de qué cocinar para el almuerzo, por lo que decidí darle la oportunidad a estas milanesas de soja estilo napolitana que venden en el supermercado donde trabajo. Nosotros ya hemos comido soja, pero de la que hay que hidratar y cocinar muy condimentada para que no sepa raro, pero nunca de esta manera, por lo que íbamos a ciegas con esta degustación.

Lo bueno es que se pueden cocinar a la plancha o al horno, en mi caso, las hice a la plancha, pues el día estaba demasiado caluroso como para encender el horno, aunque el resultado es prácticamente el mismo, pues vienen ya listas para cocinarse y al hacerlas sin aceite, no cambia mucho el sabor.

La soja, al ser proteína vegetal, aporta la cuota necesaria para mantener el equilibrio en las comidas, aunque siempre se debe colocar un porcentaje más que si fuera proteína animal, pero en tiempos de crisis, con que llegue proteína a la mesa, ya es ganancia. Si se hace con la que se debe hidratar, se puede mezclar con la carne molida, y la verdad es que hace que rinda hasta el doble, adoptando además el sabor de la carne, por lo que muchas veces los niños la comían y ni se daban cuenta de ello.

En este caso, al ver el empaque ya me habían arrugado la cara un poco, pero les dije que debemos estar abiertos a nuevos sabores, además que era lo que el presupuesto del día me permitía llevar a la mesa, pues con lo que pagué por 4 milanesas grandes, solo podría haber comprado media pechuga para 3 personas.

Decidí acompañarla con tallarines, y la verdad es que el sabor me sorprendió, pues no tuvo nada que ver con viejos recuerdos tratando de condimentar de más la soja hidratada que hacía antes, cuando la comíamos sin mezclar con carne o pollo. Y aunque mis hijos al principio no estaban muy convencidos, realmente comieron todo sin chistar, por lo que pasaron la prueba de fuego. Ahora sé que puedo incluirlas de vez en cuando en el menú, y aprovechar las bondades de la soja para la nutrición de todos en casa.

When it comes to adding variety to our meals at home, I almost always choose to purée vegetables and mix them into sauces, or into minced meat or chicken, so that my children eat a bit of everything – especially my youngest, who seems to be a ‘vegetable hunter’ as he doesn’t like eating them willingly, although he always does, but he makes mealtimes a bit of a struggle for everyone at the table.

And just yesterday I had no idea what to cook for lunch, so I decided to give these Neapolitan-style soya cutlets a go – they sell them at the supermarket where I work. We’ve eaten soya before, but the kind you have to soak and cook with lots of seasoning so it doesn’t taste strange; we’d never tried it this way, so we were going in blind with this tasting.

The good thing is that you can cook them on the griddle or in the oven; in my case, I grilled them, as it was too hot to turn the oven on, although the result is practically the same, as they come ready to cook and, as I made them without oil, the flavour doesn’t change much.

As soya is a plant-based protein, it provides the necessary amount to maintain a balanced diet, although you should always use a slightly higher quantity than you would with animal protein; but in times of crisis, simply having protein on the table is a bonus. If you use the kind that needs soaking, you can mix it with minced meat, and the truth is that it makes the portion go twice as far, whilst also taking on the flavour of the meat, so often the children would eat it without even realising.

In this case, just seeing the packet made them pull a bit of a face, but I told them we should be open to new flavours, and besides, it was all the day’s budget allowed me to put on the table; after all, for what I paid for four large breaded cutlets, I could only have bought half a chicken breast for three people.

I decided to serve it with tagliatelle, and to be honest, the flavour surprised me, as it was nothing like the old memories of trying to over-season the rehydrated soya I used to make, back when we ate it without mixing it with meat or chicken. And although my children weren’t very convinced at first, they actually ate it all without complaint, so it passed the test. Now I know I can include them on the menu from time to time, and make the most of the nutritional benefits of soya for everyone at home.


Foto/Photo by: @mamaemigrante
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Está maravillosa y espero poder probarla también, ya que estoy incluyendo "sabores nuevos" a mi dieta 😊. Gracias por compartirla.

Hay saborizadas y las comunes. Estas a la napolitana me gustaron mucho, pues tampoco tienen sabores invasivos y vienen bien con cualquier acompañante.

Un voto al valor.
Recuerdo haber comido proteína de soya, primero por probar y luego por ser una alternativa más económica que las lentejas, aunque no dejo de parecerme pienso o croquetas para mascotas. Como las lentejas, necesita de muchos aliños y algo de imaginación vegetariana para creer que se come carne. Claro que mejor que pasar hambre es un suculento plato de frijoles, porotos o lentejas.

Hasta de quinchonchos cosechados en el patio, peleando con las hormigas.

Dijiste quinchonchos y me devolviste a las vacaciones de mi infancia, cuando papá nos decía que fuéramos a casa de su mamá para que la ayudáramos a pelarlos. Nos íbamos mis primos maternos, mi hermano y yo, y la abuela nos ponía una enorme ponchera con las vainas hasta el tope. Lo hacíamos en medio de un bochinche, y ella se ponía furiosa porque hacíamos ruido, por eso no nos gustaba ir a su casa. Lo peor es que luego de todo el trabajo realizado, cuando cocinaba los quinchonchos, no nos daba ni para probar.

A mi mamá le gustaba pelarlos, igual que cuando compraba caraotas verdes en su vaina, pero a mí me recuerda la crujida del momento. Recogía las benditas vainas y salía picado de hormigas, pero resolvían el desayuno.
Recuerdos de tiempos bonitos a pesar de las complicaciones.

Feliz día a pesar de la lluvia.

Particularmente me encantan y acompañados con tallarines, más aún. Aunque con ensaladas verdes también quedan muy bien, pero el hambre vuelve, antes de lavar los platos jaja... así que con fideos, quedan muy bien.

Buen provecho.

Con tallarines, o con puré de papas también me gustan mucho. Con mis hijos tengo que hacerlas casi a escondidas, de manera que se dan cuenta cuando ya están en el plato. Con Fabri me pasa algo gracioso, pues a veces las ve cuando están en la sartén y piensa que son de carne, pero al probarlas su cara de decepción es monumental, aunque igual se las come.

College Basketball Dancing GIF by NCAA March Madness