Horacio Quiroga: when violence makes no distinction between beasts, humans, and civilization.[EN/ES]

in Hive Book Club14 days ago


Hello #HiveBookClub community,
Today I want to share a different kind of reading experience. This is not a single story, but a collection that left me with a persistent feeling: discomfort. Because Horacio Quiroga does not write to entertain. He writes to confront.


There are books that are simply read.
And there are others that disturb you from the very first page.

This selection of short novels and stories by Horacio Quiroga belongs to the second kind. Through texts such as Las fieras cómplices, El devorador de hombres, Una cacería humana en África, El mono que asesinó, El hombre artificial, and El remate del imperio romano, we are taken into a world where violence is not an exception, but a constant.



Quiroga does not divide the world between good and evil in a simple way.
Instead, he shows us something far more uncomfortable:

Violence is present everywhere.

In nature.
In human beings.
Even in the civilizations we believe to be superior.


In stories like Las fieras cómplices or El devorador de hombres, nature is not a peaceful refuge. It is a force that acts without morality. There is no justice there, no punishment, no intention. Only instinct.

But then, in Una cacería humana en África, the perspective shifts. The human being is no longer the victim. He becomes the predator. And that is where the line begins to blur.


Perhaps one of the most striking pieces in this collection is El hombre artificial.
Here, Quiroga explores an idea that feels surprisingly modern: the human desire to create life.

What happens when man tries to take the place of nature?
What happens when creation escapes control?

This story, written long before our current technological era, resonates today more than ever. In a world where we are developing artificial intelligence and pushing the limits of science, Quiroga’s vision feels almost prophetic.



As is customary, I would like to share a fragment that captures the spirit of his writing:

“La selva no castiga ni perdona: simplemente actúa.”
(Horacio Quiroga)

“The jungle neither punishes nor forgives: it simply acts.”
(Horacio Quiroga)


This idea defines much of his work.
There is no morality imposed from outside. What exists is action, consequence, and survival.



Reading Quiroga today inevitably leads to reflection about our present.
We live in a world where violence continues to exist in many forms: in conflicts, in inequality, in the way we relate to each other, and even in how we interact with our environment.

Sometimes we like to believe that we have moved far beyond our most primitive instincts. But Quiroga reminds us that perhaps that distance is not as great as we think.


Horacio Quiroga (1878–1937) is one of the most important short story writers in Latin American literature. His work is deeply marked by tragedy, nature, and the exploration of human limits. Many of his stories are set in the jungle, where survival becomes the central theme.

Although his most famous books are Cuentos de la selva and Cuentos de amor, de locura y de muerte, collections like the one I share today reveal another dimension of his writing: darker, more raw, and deeply unsettling.



As in previous posts, I share photos of my physical copy. Holding this book, reading it slowly, and reflecting on each story makes the experience even more intense. This is not a light read. It is one that stays with you.


Thank you to the community for this space.
I hope this reflection encourages you to discover or rediscover Horacio Quiroga, an author who reminds us that sometimes the most frightening thing is not the world around us… but what we carry inside.


Las fotos fueron tomadas por mí con el móvil, y para la versión en inglés utilicé el traductor de Google.


Version Español


Horacio Quiroga: cuando la violencia no distingue entre bestias, hombres y civilización


Hola, amigos de HiveBook Club.
Hoy quiero compartir una experiencia de lectura diferente. No se trata de una sola historia, sino de una colección que me dejó una sensación persistente: incomodidad. Porque Horacio Quiroga no escribe para entretener. Escribe para confrontar.


Hay libros que simplemente se leen.
Y hay otros que incomodan desde la primera página.

Esta selección de novelas cortas y cuentos de Horacio Quiroga pertenece al segundo tipo. A través de textos como Las fieras cómplices, El devorador de hombres, Una cacería humana en África, El mono que asesinó, El hombre artificial y El remate del imperio romano, nos adentramos en un mundo donde la violencia no es una excepción, sino una constante.



Quiroga no divide el mundo entre el bien y el mal de forma simple.
Más bien nos muestra algo mucho más incómodo:

La violencia está en todas partes.

En la naturaleza.
En el ser humano.
Incluso en las civilizaciones que creemos superiores.


En cuentos como Las fieras cómplices o El devorador de hombres, la naturaleza no es un refugio tranquilo. Es una fuerza que actúa sin moral. No hay justicia, no hay castigo, no hay intención. Solo instinto.

Pero luego, en Una cacería humana en África, la perspectiva cambia. El ser humano deja de ser víctima. Se convierte en depredador. Y es ahí donde la línea comienza a desdibujarse.


Quizás uno de los textos más impactantes de esta colección sea El hombre artificial.
Aquí, Quiroga explora una idea que resulta sorprendentemente moderna: el deseo del ser humano de crear vida.

¿Qué ocurre cuando el hombre intenta ocupar el lugar de la naturaleza?
¿Qué pasa cuando la creación se escapa de control?

Este relato, escrito mucho antes de nuestra era tecnológica, resuena hoy más que nunca. En un mundo donde desarrollamos inteligencia artificial y llevamos la ciencia a sus límites, la visión de Quiroga parece casi profética.



Como es costumbre, quiero compartir un fragmento que resume el espíritu de su obra:

“La selva no castiga ni perdona: simplemente actúa.”
(Horacio Quiroga)

“The jungle neither punishes nor forgives: it simply acts.”
(Horacio Quiroga)


Esta idea define gran parte de su escritura.
No hay una moral impuesta desde fuera. Lo que existe es acción, consecuencia y supervivencia.



Leer a Quiroga hoy lleva inevitablemente a reflexionar sobre nuestro presente.
Vivimos en un mundo donde la violencia sigue presente en múltiples formas: en los conflictos, en las desigualdades, en la forma en que nos relacionamos e incluso en cómo interactuamos con nuestro entorno.

A veces nos gusta pensar que hemos superado nuestros instintos más primitivos. Pero Quiroga nos recuerda que quizás esa distancia no es tan grande como creemos.


Horacio Quiroga (1878–1937) es uno de los cuentistas más importantes de la literatura latinoamericana. Su obra está profundamente marcada por la tragedia, la naturaleza y la exploración de los límites humanos. Muchos de sus relatos están ambientados en la selva, donde la supervivencia se convierte en el eje central.

Aunque sus libros más conocidos son Cuentos de la selva y Cuentos de amor, de locura y de muerte, colecciones como esta muestran otra dimensión de su escritura: más oscura, más cruda y profundamente inquietante.



Como en publicaciones anteriores, comparto fotos de mi ejemplar físico. Leer este libro en papel, detenerse en cada historia y reflexionar sobre lo que plantea, hace que la experiencia sea aún más intensa. No es una lectura ligera, es una lectura que permanece.


Gracias a la comunidad por este espacio.
Espero que esta reflexión los motive a descubrir o redescubrir a Horacio Quiroga, un autor que nos recuerda que a veces lo más inquietante no está afuera… sino dentro de nosotros.


Las fotos fueron tomadas por mí con el móvil, y para la versión en inglés utilicé el traductor de Google.

Sort:  

Siempre amé los cuentos de Quiroga, son fantasiosos y dejaba volar su imaginación pero eran muy oscuros

Así es amigo, gracias por leer y comentar. 👍