English version
During my visit to the Antonio Jose de Sucre House-Museum, my steps lead me to the bedroom of Don Vicente de Sucre and Urbaneja, the patriarch of the family. This bedroom is the largest, and it’s understandable that it would be so in order to reflect the hierarchy within the household. Here, a portrait of him hangs on one of the walls—a very understated image of him in an elegant suit, as was the custom of the time for depicting high-ranking military officers and members of high society.



The walls of this room are cream-colored, and the floor features a decorative mosaic rug with geometric patterns, which creates a sense of depth. To me, it’s the perfect element to accentuate the elegance of this space, designed to create a welcoming atmosphere.



Among the standout pieces of furniture is a wooden bed with a high, delicately carved headboard, draped with a yellow bedspread featuring beautiful details. On either side is a small nightstand; atop one of them sits a striking glass lamp. The woodworking on all these pieces is outstanding.
The cabinet—or display case, as they called it back then—is another piece of furniture that stands out for its wood and finish. It reminded me of one at my grandmother’s house, a family heirloom that has remained intact despite the toll time has taken on it.


There are also some carved wooden armchairs in the finest classical style, upholstered with a patterned fabric. There’s a unique cylindrical table there; I’d never seen this design before, so it struck me as quite exotic. Its size suggests it’s meant only for holding small, lightweight objects.

It’s understood that this decor is a reproduction based on the information available about the Sucre mansion; in other words, the furniture isn’t original, unlike the pieces on display at the Andres Eloy Blanco House-Museum, where every item has a certified provenance.


From the balcony, you can enjoy a stunning panoramic view; houses and mountains come together to create a beautiful landscape. I can see a spectacular view of San Francisco and its surroundings. I really liked this perspective of the city, far from the concrete and hustle and bustle that characterize modern cities.



Versión en Español
En mi visita a la Casa-Museo Antonio José de Sucre, mis pasos me llevan a la habitación de Don Vicente de Sucre y Urbaneja, el patriarca de la familia. Este dormitorio es el más grande y se entiende que sea de esta manera para mostrar la jerarquía en el hogar. Acá se puede visualizar un retrato de él en una de las paredes, muy sobrio, con traje elegante, tal como era la costumbre de la época para representar a militares de alto rango y personas de la alta sociedad.



Esta habitación posee un color crema en sus paredes y en el piso se destaca una alfombra de mosaicos decorativos con patrones geométricos, lo que genera una sensación de profundidad. Para mí es un elemento perfecto para acentuar la elegancia de esta área organizada para crear una atmósfera acogedora.



Entre el mobiliario que resalta se encuentra una cama de madera con cabecera alta tallada de forma delicada, la cual tiene un cubrecamas amarillo con hermosos detalles. De cada lado está una pequeña mesa de noche, encima de una destaca una lámpara de vidrio muy llamativa. El trabajo de ebanisteria es sobresaliente en todos estos muebles.
El armario, o escaparate como le decían en la época, es otro mueble que sobresale por su madera y acabado. Me hizo recordar uno que se encuentra en casa de mi abuela, una reliquia familiar que ha permanecido intacta a pesar del castigo que el tiempo le ha propinado.


También están unos sillones de madera tallada al mejor estilo clásico, tapizados con una tela de patrón estampado. Allí se observa una particular mesa que tiene forma cilíndrica, nunca había visto este modelo por eso me pareció bastante exótica. Su tamaño demuestra que es solo para colocar objetos pequeños y livianos.

Se entiende que esta decoración es una reproducción realizada a partir de la información que se tiene sobre la casona Sucre, es decir el mobiliario no es original, a diferencia de los elementos que se exhiben en la Casa-Museo Andrés Eloy Blanco, donde cada pieza tiene una procedencia certificada.


A través del balcón se aprecia una vista panorámica muy hermosa, casas y montañas se conjugan para ofrecer un hermoso paisaje. Puedo observar un plano espectacular de San Francisco y sus alrededores. Me gustó mucho esta perspectiva de la ciudad, alejada del concreto y el bullicio que caracteriza a las modernas ciudades.



✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
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✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.







