Hablar de cauchos es una historia interesante para los que tuvieron cauchos y los que aún los mantienen, además para los que proyectan adquirir su vehículo para hacer de sus salidas algo más suave sobre todo en horas y distancias que comprometen a cualquiera.
Siempre los cauchos dan alguna sorpresa, de esto hay anécdotas cuando tuve mi carro, cauchos espichados sin son ni ton, cauchos con clavos u otro objeto punzante encontrados en las vías. Recuerdo una vez que salí de mi casa a la Uní, al salir de casa todo estaba muy bien, cuando iba llegando a la uní, sentía el carro raro, y eso que pasé por una cauchera, nunca pensé que debía pararme allí porque ni cuenta me había dado y mi instinto no lo avisó.
Recuerdo que cuando pasé por allí, los chicos se quedaron viendo, que iba yo a pensar que mi caucho ameritaba de su servicio, cuando llegué al estacionamiento, allí fue cuando lo vi. Bueno cosas que nos pasan.
Son situaciones que al cualquiera le puede ocurrir por más pendiente que estén, en las vías se encuentran con objetos que se desprenden de otros autos y sufren los que vienen atrás. Pero un caucho cuanto tiempo nos hace dispersar y hasta llegar tarde a dónde nos dirigimos.
https://www.glitter-graphics.com/images/t/b/480x60/1207/1207906t5ef8adzuh.webp
A veces, compramos un caucho, y lo que nos cuesta, duele mucho cuando ese caucho sin razón se desinfla, me pasó. Nos dicen no hay remedio o puede ser que nos digan que si se pueden reparar para usarlo un tiempito más hasta que se logre comprar uno nuevo, bueno otro.
Los que tienen o tuvieron cauchos, sabemos las historias de clavos o no clavos que nos hacen pasar un rato no muy agradable.
https://www.glitter-graphics.com/images/t/b/480x60/1207/1207906t5ef8adzuh.webp
Contenido escrito propiedad de la autora
©Mercedes Mendoza. Todos los derechos reservados
Divisores
