
Justo hoy temprano estaba recordando que hace 10 años estaba aterrada por el hecho de estar en las puertas de los 40 años. Era algo ilógico, pues nunca he sido de andar pendiente de la edad, ya que lo he considerado solo un número, pero escuchar de parte de mis ex alumnos que trabajaban conmigo la canción de Arjona que habla de la señora de las 4 décadas, me hacía sentir como si luego de mi cumpleaños caería al abismo.
También recordaba en una conversación casual, como estando recién graduada, solía aumentarme la edad para lograr oportunidades laborales, pues con 21 años, me miraban como una niña con grandes aspiraciones. Cosas de la vida que ahora me dan risa y cierta nostalgia.

Mis 49 primaveras
Y luego de haber sorteado grandes olas y hasta un tsunami (todo emocional, por cierto), mis cumpleaños se han tornado como un día de celebración de las cosas más simples, junto a mis hijos, sin hacer mucho ruido, más bien aplacando los internos y dando gracias.

Mi cumpleaños 42
Este año, el último de la década de los 40, hice una excepción al irme a celebrarlo sola, pues con mis hijos ya adolescentes, creo que es bueno empezar a entrenarse para ver el nido vacío y disfrutar de las mismas cosas, pero con otra perspectiva. Además, casi toda esta década la he vivido en Argentina, país en el que los cambios a nivel personal han venido como olas que no paran, y me han llevado a reinventarme tantas veces, que en algún momento creí perdida mi esencia.
Pero como los cambios vienen para enseñarnos cosas, al ver las fotografías de algunas celebraciones de esta década, veo más allá de las transformaciones físicas, pues soy capaz de recordar en donde estaba en cada una de ellas, a nivel emocional y espiritual, y en lo que me he ido convirtiendo con el paso del tiempo, y aunque al principio no era de mi agrado, ahora ya tiene mejor forma, como una escultura tallada a la que ya se le van agregando los detalles y colores.

Mi cumpleaños 43
Este año, las metas a alcanzar se hacen con más premura, pues hay muchas cosas que deseo superar antes de llegar al medio siglo, que aunque sigue siendo un número, igual marca un antes y un después en la vida de cualquiera.


Just earlier today, I was thinking back to how, 10 years ago, I was terrified at the thought of turning 40. It was illogical, since I’ve never been one to worry about my age—I’ve always considered it just a number—but hearing my former students who worked with me sing that Arjona song about the “lady of the four decades” made me feel as if I’d fall into an abyss after my birthday.
I also remembered, in a casual conversation, how—as a recent graduate—I used to add a few years to my age to land job opportunities, since at 21, people saw me as a girl with big aspirations. Those are the little things in life that now make me laugh and feel a bit nostalgic.

Mis 49 primaveras
And after weathering huge waves and even a tsunami (all emotional, by the way), my birthdays have become a day to celebrate the simplest things, alongside my children, without making a big fuss—rather, by quieting my inner turmoil and giving thanks.

My birthday 42
This year, the last of my 40s, I made an exception by celebrating on my own, since my children are now teenagers, and I think it’s good to start preparing for the empty nest and to enjoy the same things, but from a different perspective. Besides, I’ve spent almost the entire decade in Argentina, a country where personal changes have come like unending waves, leading me to reinvent myself so many times that at one point I thought I’d lost my true self.
But since changes happen to teach us things, when I look at the photos of some of the celebrations from this decade, I see beyond the physical transformations—I can remember where I was in each of them, emotionally and spiritually, and what I’ve become over time, and although I didn’t like it at first, it’s now taking on a better shape, like a carved sculpture to which details and colors are gradually being added.

My birthday 43
This year, I’m setting my goals with greater urgency, as there are many things I want to accomplish before reaching my fiftieth birthday—which, although it’s still just a number, marks a turning point in anyone’s life.

Este post responde al llamado de la iniciativa de cumpleaños de la amiga @soyunasantacruz, con las pocas fotos que tengo de mis celebraciones / This post is in response to the call from my friend @soyunasantacruz's birthday initiative, featuring the few photos I have of my celebrations
Foto/Photo by: @mamaemigrante
Banner de portada: Cortesía de @palabras1
Edición/Edited by @mamaemigrante using canva
Translated and formatted with Deepl




