En tierras invernales, cuentan la leyenda del santo Nicolás, dicen que fue un hombre humilde y bondadoso que repartía alegría y felicidad a quienes conocía, dicen que transmitía un aura de buena fortuna y tenía un sexto sentido que le permitía saber quien tenía buenas intenciones genuinas.
Por eso y más razones lo consideraron un santo, con el pasar de los años su nombre se fue transformando de “El Santo Claus” (Porque supuestamente se llamaba Nicolás Claus) a “Santa Claus”