English version
Cumana has a unique feature: the Metropolitan Cathedral of the Sacred Heart of Jesus was built very close by—about two blocks away—from the Basilica of Saint Ines, the city’s oldest Catholic church, Although construction on the Cathedral began in 1745, it was not until 1936 that it was inaugurated as a Catholic place of worship, whereas the Basilica of Saint Ines has remained in use since 1862. Both buildings are impressive, but today I wanted to explore the Cathedral’s classical architecture in greater depth.


Currently, the church is painted beige and light blue; it used to be white with dark blue accents, and many residents of Cumana remember the blue version of this church. The façade reveals a design typical of the 19th century, when the then-president, Antonio Guzman Blanco, replaced the colonial architecture with a French-influenced neoclassical style, hence the presence of massive cylindrical columns supporting the structure.


The balcony with railings and the triangular façade also date from the Neoclassical period, as do the symmetry and the decorative moldings and reliefs, in addition to the exterior decoration featuring sculptures. This architectural style is in keeping with the Basilica of Santa Teresa and the National Pantheon, both of which are located in Caracas.


Both the Basilica of Santa Ines and the Cathedral of Cumana have been designated as national historic landmarks, and in this regard, each design has its own charm. One of their most notable differences is the bell towers—undoubtedly a symbol of Catholic churches—which also serve as hallmarks of their respective eras. In this case, the cathedral’s bell towers—which were built later—rise much higher, allowing the sound to reach the congregation more effectively.


The balcony with railings and the triangular façade also date from the Neoclassical period, as do the symmetry and the decorative moldings and reliefs, in addition to the exterior decoration featuring sculptures. This architectural style is in keeping with the Basilica of Santa Teresa and the National Pantheon, both of which are located in Caracas.

Both the Basilica of Santa Ines and the Cathedral of Cumana have been designated as national historic landmarks, and in this regard, each design has its own charm. One of their most notable differences is the bell towers—undoubtedly a symbol of Catholic churches—which also serve as hallmarks of their respective eras. In this case, the cathedral’s bell towers—which were built later—rise much higher, allowing the sound to reach the congregation more effectively.
Versión en Español
En Cumaná existe una particularidad, la Catedral Metropolitana del Sagrado Corazón de Jesús se construyó muy cerca, a unas dos cuadras, de la Basílica de Santa Inés, el templo católico más antiguo de la ciudad, si bien la Catedral se empezó a construir en 1745, es en 1936 cuando fue inaugurada como templo religioso católico, en tanto la Santa Inés ha permanecido en actividad desde 1862. Ambas edificaciones lucen impresionantes, pero hoy quise explorar más a fondo la arquitectura clásica de la Catedral.


Actualmente la iglesia está pintada de color beige y azul claro, anteriormente era blanca con detalles en azul oscuro y muchos cumaneses recuerdan la versión azul de este templo. La fachada indica que su diseño es propio del siglo XIX, cuando el presidente de entonces, Antonio Guzmán Blanco, reemplazó la arquitectura Colonial por una Neoclásica de arraigo francés, de allí la presencia de inmensas columnas cilíndricas que soportan la estructura.


El balcón con barandas y la fachada en forma triangular también provienen del periodo Neoclásico, así como la simetría y el decorado con molduras y relieves, además de la decoración externa con esculturas. Esta propuesta arquitectónica está en sintonía con la Basílica de Santa Teresa y el Panteón Nacional, ambas edificaciones ubicadas en Caracas.


Tanto la Basílica de Santa Inés como la Catedral de Cumaná han sido declaradas patrimonios históricos del país y en tal sentido, cada diseño tiene su encanto, siendo una de sus diferencias más notables los campanarios, sin duda un símbolo de las iglesias católicas, los cuales también funcionan como referente de sus respectivas épocas. En este caso, los de la Catedral, que se construyeron después, se elevan mucho más, para de esta forma proyectar un mayor sonido a sus feligreses.


Lo más interesante de esta proximidad de iglesias es que parece existir una pugna silenciosa por la preferencia de los devotos, lo que se puede advertir sobre todo en Semana Santa, cuando cada templo organiza sus actividades por separado y a pesar de que la Arquidiócesis de Cumaná concede preferencia a la Catedral, la mayor cantidad de público suele acudir a la Santa Inés, lo cual se puede corroborar la tarde de la Procesión del Nazareno.

En algunas ocasiones este tema sale a relucir entre los cumaneses de más edad que visitan la plaza Andrés Eloy Blanco y contemplan la Catedral, en las conversaciones se puede escuchar que lo más importante de una iglesia no es lo faraónico de su construcción sino el padre que ofrece la misa, allí está la mayor diferencia entre una y otra.
✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.
