Backyards are the wondrous kingdom of cats, forgetfulness, and neglect. An unvarnished landscape awaiting its audience.
(By the way, my entry for the #monomad challenge is the fourth pic.)
Good afternoon, sir. You're disturbing my beauty sleep.
Everything sleeps: animals and ripe guavas alike, scattered among the leaves and whatever trash the wind brings.
This is my spot... go find your own.
Beneath all those dry leaves lies a concrete floor, but this little flower (Marilope, I think she’s called) isn’t too impressed by that.
Hello! Looking for something?
At the far end of the yard... a perfectly ripe guava! Must be my lucky day, plenty more still hang from the tree this one came from.
Snow White’s poisoned guava invites to take a bite or maybe two. This one is my entry for the #monomad challenge.
This staircase leads somewhere, though I suspect not necessarily to heaven.
I wonder what’s at the top of these stairs.
It’s been ages since anyone climbed up here, the fruit rotting on the ground is proof of that.
More guavas and a few forgotten aloe vera plants.
But like any good neglected backyard, there’s more than just one kind of fruit in sight.
*Hang on a little longer... bananas incoming!
**Then I glance over at the neighbor’s yard and what a surprise!, it’s just as untended as mine. Seems like all’s right under the sun.
The lush shade of another guava tree adorns that yard too.
VERSIÓN EN ESPAÑOL
Los patios traseros son el reino maravilloso de los gatos, el olvido y la desidia. Un paisaje sin maquillar a la espera del público.
(Por cierto, mi entrada para el #monomad challenge es la cuarta foto.)
Buenas tardes señor, perturba usted mi sueño de belleza.
Todo duerme: animales y guayabas maduras por igual, esparcidos entre las hojas y la basura que traiga el viento.
Este es mi lugar... búscate uno para ti.
Debajo de tanta hoja seca hay un piso de concreto, pero a esta florecilla (Marilope, creo recordar que se llama), eso no le impresiona demasiado.
¡Hola! ¿Buscas algo?.
Al fondo del patio... ¡una guayaba bien madura! Debe ser mi día de suerte, hay muchas todavía en el árbol de donde vino esta.
La guayaba envenenada de Blancanieves invita a dar una mordida o tal vez dos. Esta es mi entrada para el #monomad challenge.
Esta escalera conduce a algún lugar, aunque sospecho que no necesariamente al cielo.
Me pregunto qué habrá al final de la escalera.
Hace mucho tiempo que nadie sube por acá, las frutas en el piso dan fé de ello.
Más guayabas y algunas plantas olvidadas de Aloe vera.
Pero como en todo buen patio descuidado, hay más que solo un tipo de frutas a la vista.
Resista un poco más... ¡Los plátanos están llegando!
Entonces miro al otro lado, al patio del vecino, y ¡oh sorpresa!, está tan descuidado como el mío. Tal parece que todo está bien bajo el sol.
La sombra copiosa de otro árbol de guayaba decora también ese patio.