El tema de rencores por sucesos en la niñez es muy delicado, y bastante difícil de superar, ya que esos sucesos llegan a dificultar la vida y es frustrante darse cuenta de que las acciones se ven perjudicadas por ello. Perdonar es muy sanador, pero no podemos forzar a nadie, ni a nosotros mismos a perdonar, eso puede llegar naturalmente como le paso a tu madre.
Buen aporte, saludos!