Mientras leía venían a mi mente algunas imágenes en relación a esa situación que mencionas de no ser igual a las demás personas. Coincido contigo en ese aspecto. Ha sido una de mis vivencias a lo largo de mi vida. Sin embargo, debo decirte que para mí, no hay días buenos ni días malos. Desde hace muchas lunas decidí vivir cada día como un día especial y la razón es simple. Cada día te da la posibilidad de vibrar y vivir y eso, es genuinamente extraordinario.
Algunos de nuestros días nos dan bienestar, disfrute, gozo o alegría. Hay otros días, esos días de grandes pruebas y retos complejos. Esos días nos dan grandes lecciones y genuino aprendizaje. En todos los días de nuestras vidas vibramos, sentimos, aprendemos y crecemos como seres espirituales, seres humanos y seres sociales.
Ha sido un placer comentar sobre este tema que forma parte de mi filosofía de vida.

