Se van perdiendo lamentablemente, abocado por la crisis económica,aquellos elementos que nos hacen comunidad en lo social, en Cuba
Y es totalmente triste y totalmente desagradable que las actitudes ajenas impacten en nuestra calidad de vida. Y ahí es dónde viene el tiempo de hablar con nuestra alma, de buscar dentro de nosotros mismos, la paz y la redención personales.
Sigo pensando que nada está suelto en este mundo ni siquiera el mínimo tornillito, que todo tiene que ver con algo más grande que no alcanzamos a ver o interpretar, donde cada experiencia cuenta a la larga a nuestro favor.
El tema de los equilibrios emocionales y de la satisfacción personal es algo donde hay mucha tela por donde cortar.
No imagino cuánto le costó a Japón llegar a esos estándares de convivencia anhelados. Ignoro si algún día llegaremos apenas a acercarnos en un 10%. ¿Mientras tanto qué hacemos?
Como bien dices,nuestra parte, la que nos toca, desde la decencia y la educación.
Te abrazo silente ✍️✨