Si tan solo nos diéramos cuenta de que esa conciencia está en nuestra manos, seríamos personas más empaticas y relajadas, pero el mismo ajetreo y las dificultades de la misma nos vuelven ciegos.
Si tan solo nos diéramos cuenta de que esa conciencia está en nuestra manos, seríamos personas más empaticas y relajadas, pero el mismo ajetreo y las dificultades de la misma nos vuelven ciegos.