Soy poco de bloquear, pero los que integran ese exclusivo museo son personas que no aportan nada a mi vida en ningún sentido, me acosaban con mensajes o por los que ya no me interesó resolver conflictos que evidentemente no tenían solución.
No soy "pro bloqueo", pero en muchos casos el bloquear tiene más "pros" que contras para quien lo aplica, sobre todo cuando este último tomó esa decisión por su salud mental y no por mero capricho y, muy a pesar, quien lo reciba se ofenda.
Muy buen tema y de agradable lectura.
PD: Me dejaste impactado con las tres historias iniciales. Ojalá nos contaras más en futuros posts.