Quizá porque esperamos que siendo el llamado sexo débil no surjan comportamientos que desdigan de eso. Me gusta reflexionar en este tipo de cosas porque nos acostumbramos a ser fuertes, pero que esa fortaleza no exija lo mismo a otra, ni sea muestra de violencia hacia quien socialmente lleva el peso más fuerte. Me paro desde afuera a observar y consigo muchos ejemplos de bondad, pero otros que nos dejan mal paradas.
Saludos y abrazo.v