Saludos, compatriota.
A año y medio y 5.000 kilómetros de distancia de tales padecimientos, ruego cada día para que se resuelvan todos los problemas a los venezolanos de buena voluntad, aunque los otros también lleguen a disfrutarlos.
Con frecuencia, mis HBD terminaban transferidos para pagar los servicios de mi casa, pero ahora tengo que recurrir a otras fuentes, mientras trato de cultivar la esperanza de poder volver a pisar mi patio donde, como en el de los vecinos, lleva 9 días sin gota de agua. Vi por otras redes sociales cómo toda la población busca agua en la orilla del río Manzanares mientras cuadrillas tratan de reparar el acueducto que suministra agua a ciudades principales y muy pobladas en tres estados. Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta.
Es increíble que, mientras disfrutamos de esta maravilla de la comunicación y la tecnología, compartamos vivencias prehistóricas.
Solo nos queda esperar el mejor desenlace de este salto atrás que ya pesa más de 1/4 de siglo.
Buena suerte.
