Realmente hermoso, me recordo algo que decia mi abuela: La piel es la que envejece, no nuestra alma y espiritu, esa se mantiene joven.
Es un privilegio llegar a la tercera edad, teniendo tambien a la familia. Yo ya estoy en ella y doy gracias a Dios siempre, lo bueno es que me siento bien y productiva, un ejemplo de ello es estar por lo menos aqui activa, asi digo que la mente se distrae, hacer y compartir.