Un día a la vez, es lo que me repetía cada vez que despertaba, un día a la vez sin dejar que las cosas me ahogaran, que dejaran de suprimir lo que sentía realmente, un día a la vez es lo que pensaba que me ayudaría a continuar el camino que había soñado hace mucho tiempo, hasta que llego esa señal que tanto esperaba, luego de hacer todas las diligencias posibles en la mañana mi madre me llama:
Madre: Eli, ¿Dónde estás?
Eli: Estoy camino a la casa de la abuela, debo llevar un encargo que me pidió hace días, pero por el trabajo no había podido.
Madre: Está bien, solo ve con cuidado, sabes que el camino es algo solitario y debes estar cansado.
Eli: Bien, gracias madre.
A pesar de que si, estaba casando y sentí que pese aún ser temprano mi cuerpo no daba para más, debía cumplir lo más pronto lo que mi abuela quería, pero en un abrir y cerrar de ojo, no recuerdo que paso y cerré los ojos, cuando de repente suena el celular, una llamada, ¿quién será?
Abuela: ¿Dónde estás?
Eli: Pronto ire a verte abuela, toma tu tiempo, hay cosas que pueden esperar, la salud no.
No entendía bien porque me dijo ello o como sabía que ya iba en camino, ya que no me había dado chance de avisarle, cuando me di cuenta la llamada cayo, al abrir los ojos me di cuenta que era un sueño, y de repente una señal en el camino comenzó a parpadear, cuando escuche las personas que pasaban dijeron que había ocurrido un derrumbe y que estaban arreglando ello, quizás si hubiese seguido hubiese quedado atrapado en ello, el sueño, la llamada y la señal del aviso fuero de ayuda para que eso no ocurriera, ciertamente mi abuela tenía razón entre mi salud y hacer las cosas con calma es mejor darle prioridad.

Muchas gracias por leerlo. Espero sea de su agrado. Cualquier comentario con gusto estaré para responder y si quieren saber más de mi les dejo mis:

Translated Using Deepl

